viernes, 2 de abril de 2010

Su biografía

La Venezuela del siglo XIX contó con la presencia de interesantes bardos que cruzaron diferentes fronteras del arte escrito en prosa y verso. Uno de estos hombres era de Guatire. “Es puerta de luz un libro abierto”Elías Calixto de la Santísima Trinidad Pompa Lozano nació en la Hacienda Cupo de esta población el 14 de octubre de 1836, hijo del Coronel Gerónimo Pompa, prócer de la independencia y Doña Gerónima Lozano. Este gran hombre fue un autodidacto en lo que respecta a su formación académica, sin embargo su talento brillo con buena estrella elaborando poemas sencillos pero cargados de mucho sentimiento y experiencia de vida, siendo ejemplo claro, esos tres bellos sonetos tan recordados: Estudia, Trabaja y Descansa. Además de los versos, K-Listo –seudónimo con el que firmo muchas veces- escribió varias piezas para teatro, discursos y artículos donde expresaba su pensamiento y las necesidades del colectivo. Fue comerciante y funcionario público durante años, incluso diputado a la Asamblea Legislativa por el Distrito Caucagua. Recto en sus convicciones, sus ideas liberales llegaron a convertirse en obstáculos para el gobierno Guzmancista. Diferencias que lo llevaron primeramente a la cárcel en 1876 y después al exilio en 1878 y 79. “Joven, trabaja, sin cesar trabaja”Entre 1863 y 1887 K-Listo colaboro arduamente con periódicos como: “El Federalista”, “El Porvenir”, “Diario de Avisos”, “El siglo”, “El Independiente” y “El Fonógrafo”. Intercalando la prosa y el verso de su talento. En 1879 estando exiliado en Nueva York público su libro “Versos de K-Listo”, el cual se agoto en su primera edición. El 13 de septiembre de ese mismo año, la Compañía de Secundino Annexy hizo el montaje de su obra “Un duelo Literario”, también conocida como: “La dama de la Careta”. Presentándola a casa llena en el Teatro Caracas. El éxito avasallante de esta pieza dio oportunidad a otros dos montajes importantes: “Chascos de Amor” y “Violente”. En 1883 presenta otro compilado de versos titulado: “Paginas de distintos Colores”, editado en Caracas, y contando con un prologo del historiador Eduardo Blanco. “Deja la alforja, ve, descansa ufano”No se sabe si Elías Calixto estaba satisfecho por el trabajo realizado a lo largo de sus años de vida. Una vida corta en tiempo y amplia en frutos. Su descanso fue su temprano adiós, el 20 de diciembre de 1887. Su último poema publicado en prensa dos meses antes de su partida, era su despedida:“Para mí, peregrino, están cerradas todas las puertas; me queda una, aquella por do en hombros, lentamente pasan las urnas”.Luego de su deceso su obra escrita ha seguido siendo objeto de revisión. Diez años después, la gran revista “El Cojo Ilustrado” le rinde homenaje publicando su poema: “La nave de la vida”. Mucho más adelante Efraín Subero en su obra “Humorismo Venezolano en Verso” incluye varias composiciones de este Guatireño, entre ellas dos dedicadas a su amigo y también poeta Juan Antonio Pérez Bonalde. El Maestro Vicente Emilio Sojo incluyo en sus cancioneros recopilatorio de la música del siglo XIX su composición: “Mujer Divina”, interpretada magistralmente por el tenor y recordado deportista Teo Capriles para la grabación “Canciones Venezolanas”. Por último, gracias al trabajo recopilatorio del Prof. Jesús María Sánchez, la Gobernación del Estado Miranda publicó en 1985 un compilado titulado: “Prosa y Poesía” que recoge varias de sus colaboraciones en prensa. Pero aun parte de su obra sigue extraviada u olvidada, así que el trabajo recopilatorio debe continuar.La Venezuela del siglo XIX contó con la presencia de interesantes bardos que cruzaron diferentes fronteras del arte escrito en prosa y verso. Uno de estos hombres era de Guatire. “Es puerta de luz un libro abierto”Elías Calixto de la Santísima Trinidad Pompa Lozano nació en la Hacienda Cupo de esta población el 14 de octubre de 1836, hijo del Coronel Gerónimo Pompa, prócer de la independencia y Doña Gerónima Lozano. Este gran hombre fue un autodidacto en lo que respecta a su formación académica, sin embargo su talento brillo con buena estrella elaborando poemas sencillos pero cargados de mucho sentimiento y experiencia de vida, siendo ejemplo claro, esos tres bellos sonetos tan recordados: Estudia, Trabaja y Descansa. Además de los versos, K-Listo –seudónimo con el que firmo muchas veces- escribió varias piezas para teatro, discursos y artículos donde expresaba su pensamiento y las necesidades del colectivo. Fue comerciante y funcionario público durante años, incluso diputado a la Asamblea Legislativa por el Distrito Caucagua. Recto en sus convicciones, sus ideas liberales llegaron a convertirse en obstáculos para el gobierno Guzmancista. Diferencias que lo llevaron primeramente a la cárcel en 1876 y después al exilio en 1878 y 79. “Joven, trabaja, sin cesar trabaja”Entre 1863 y 1887 K-Listo colaboro arduamente con periódicos como: “El Federalista”, “El Porvenir”, “Diario de Avisos”, “El siglo”, “El Independiente” y “El Fonógrafo”. Intercalando la prosa y el verso de su talento. En 1879 estando exiliado en Nueva York público su libro “Versos de K-Listo”, el cual se agoto en su primera edición. El 13 de septiembre de ese mismo año, la Compañía de Secundino Annexy hizo el montaje de su obra “Un duelo Literario”, también conocida como: “La dama de la Careta”. Presentándola a casa llena en el Teatro Caracas. El éxito avasallante de esta pieza dio oportunidad a otros dos montajes importantes: “Chascos de Amor” y “Violente”. En 1883 presenta otro compilado de versos titulado: “Paginas de distintos Colores”, editado en Caracas, y contando con un prologo del historiador Eduardo Blanco. “Deja la alforja, ve, descansa ufano”No se sabe si Elías Calixto estaba satisfecho por el trabajo realizado a lo largo de sus años de vida. Una vida corta en tiempo y amplia en frutos. Su descanso fue su temprano adiós, el 20 de diciembre de 1887. Su último poema publicado en prensa dos meses antes de su partida, era su despedida:“Para mí, peregrino, están cerradas todas las puertas; me queda una, aquella por do en hombros, lentamente pasan las urnas”.Luego de su deceso su obra escrita ha seguido siendo objeto de revisión. Diez años después, la gran revista “El Cojo Ilustrado” le rinde homenaje publicando su poema: “La nave de la vida”. Mucho más adelante Efraín Subero en su obra “Humorismo Venezolano en Verso” incluye varias composiciones de este Guatireño, entre ellas dos dedicadas a su amigo y también poeta Juan Antonio Pérez Bonalde. El Maestro Vicente Emilio Sojo incluyo en sus cancioneros recopilatorio de la música del siglo XIX su composición: “Mujer Divina”, interpretada magistralmente por el tenor y recordado deportista Teo Capriles para la grabación “Canciones Venezolanas”. Por último, gracias al trabajo recopilatorio del Prof. Jesús María Sánchez, la Gobernación del Estado Miranda publicó en 1985 un compilado titulado: “Prosa y Poesía” que recoge varias de sus colaboraciones en prensa. Pero aun parte de su obra sigue extraviada u olvidada, así que el trabajo recopilatorio debe continuar.

martes, 16 de marzo de 2010

Elías Calixto Pompa, Venezuela, 1836

Estudia

Es puerta de la luz un libro abierto:
entra por ella, niño, y de aseguro
que para ti serán en lo futuro
Dios más visible, su poder más cierto.

El ignorante vive en el desierto
donde es el agua poca, el aire impuro:
un grano le detiene el pie inseguro;
camina tropezando: ¡vive muerto!

En ese de tu edad Abril florido
recibe el corazón las impresiones
como la cera el toque de las manos;

estudia y no serás cuando crecido
ni el juguete vulgar de las pasiones,
ni el esclavo servil de los tiranos.


Trabaja

Trabaja, joven, sin cesar trabaja;
la frente honrada que en sudor se moja,
jamás ante otra frente se sonroja
ni se rinde servil a quien la ultraja.

Tarde la nieve de los años cuaja
sobre quien lejos la indolencia arroja;
su cuerpo al roble, por lo fuerte, enoja;
su alma del mundo al lodazal no baja.

El pan que da el trabajo es más sabroso
que la escondida miel que con empeño
liba la abeja en el rosal frondoso.

Si comes ese pan serás tu dueño,
mas si del ocio ruedas al abismo,
¡todos serlo podrán, menos tú mismo!


Descansa

Ya es blanca tu cabeza, pobre anciano:
tu cuerpo, cual la espiga al torbellino,
se dobla y rinde fácil: ya tu mano
el amigo bordón del peregrino.

Maneja sin compás, y el aire sano
es a tu enfermo corazón mezquino...
deja la alforja, ve, descansa ufano
en la sombreada orilla del camino;

Descansa, sí; mas como el sol se acuesta,
viajero como tú, sobre el ocaso,
y al rastro que le sigue un rayo presta;

abre así con amor tus labios viejos,
y alumbra al joven que te sigue el paso
con la bendita luz de tus consejos.